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Alejandro-Medina: “historiadores, arqueólogos, antropólogos… no podemos seguir acuartelados en nuestros respectivos campos de trabajo”

18/10/2012

La arqueología del conflicto es una disciplina que pretende ofrecer respuestas a los recientes conflictos armados y sociales desde una óptica diferente, preocupándose por el papel que todos los individuos y elementos desempeñaron en los mismos. Artemi Alejandro-Medina aborda en la ponencia que presenta el día 19 en la Sección de Arqueología, el papel destacado que puede jugar este tipo de arqueología abordada desde perspectivas multidisciplinares.

Los objetivos de su ponencia son básicamente tres: revisar las líneas de investigación actuales, el estado de la cuestión en España y cómo pueden ser éstas aplicadas al caso de Canarias. Asimismo, dar a conocer el importante patrimonio relacionado con los conflictos del siglo XX y, por último, apuntar las posibilidades que la puesta en uso del mismo nos brinda a nivel social.

 

“La arqueología del conflicto puede ser el elemento dinamizador del denominado turismo oscuro en Canarias”, señala Alejandro-Medina. “Dentro del grupo de la arqueología del conflicto entra la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial desde un punto de vista arqueológico, que se ha abordado casi nada en Canarias, en contra de las corrientes que se practican en Europa”, añade. El enfoque multidisciplinar es elemental en esta teoría, ya que el trabajo comparado de arqueólogos, antropólogos, estadistas, sociólogos e historiadores completa con garantías todas las posibles interpretaciones históricas.

 

“En Canarias tenemos el llamada Plan Anti-Invasión, que llenó las costas de búnkeres y que lamentablemente la presión ejercida en los últimos años sobre el territorio está conllevando la desaparición de muchos de ellos, pero también el Plan de Guerra Submarina, que ya mostraba el interés del Régimen franquista por construir no sólo una base de submarinos, sino el interés real por participar en el conflicto armado, que se contrapone a las teorías que nos han vendido tradicionalmente sobre la neutralidad española. Son también interesantes episodios sobre el espionaje en Canarias de ese periodo”, dice el historiador.

 

“Hay que empezar a tomar medidas reales de protección de este patrimonio que forma parte de nuestra historia más reciente y nos ubica en el contexto de la historia mundial de una manera bastante destacada aunque no lo percibamos así. Está totalmente desprotegido”, lamenta Artemi Alejandro-Medina. “Ahora tenemos la posibilidad de decidir cuáles de estos vestigios son representativos y por tanto hay que conservar”.

 

Para el historiador, “la arqueología no sólo es una herramienta de la prehistoria sino que es un elemento técnico que podemos aplicar en cualquier periodo histórico. Lo deseo demostrar utilizándola para el siglo XIX y XX, porque no la creemos necesaria o válida para una etapa en la que contamos con gran cantidad de documentos, fotografías e informes. No podemos seguir acuartelados en nuestros campos tradicionales de trabajo”, reclama el historiador, “que en el caso de Canarias es principalmente la prehistoria”.

 

“Tendemos a confundirnos pensando que en las fuentes escritas y gráficas nos facilitan toda la información sobre la Segunda Guerra Mundial. Estamos equivocados. Una de las mayores problemáticas que tenemos para el estudio de la segunda gran guerra y España, es la naturaleza clasificada de gran parte de los materiales históricos. En España no se desclasifican esas fuentes documentales reservadas como se hace en otros países a los 30 años y pasa a ser material de carácter público. A dia de hoy es más fácil encontrar descripciones y material hablando del Plan Anti-Invasión español en Londres, que intentar acceder a los documentos en nuestro propio país”, prosigue el historiador.

 

El interés por el estudio de la Segunda Guerra Mundial y España ha empezado hace unos veinte años, según avanza Alejandro-Medina. “Éramos un país no beligerante y la realidad es que podemos demostrar mediante la arqueología que las intenciones reales de entrar en el conflicto fueron siempre mayores que las que estamos acostumbrados a escuchar y leer. La arqueología nos puede demostrar la magnitud de las inversiones económicas empleadas en la construcción de algunos enclaves en determinados momentos históricos, en una etapa en la que España estaba saliendo de una Guerra Civil y estaba hundida en la miseria. La construcción del complejo de túneles para albergar unos torpedos en el Manuel Lois o la reclamación a los alemanes de los planos que diseñaron para imitar la base de submarinos que se ejecutaba en Francia, son capítulos de esa historia apenas contada”, concluye.
 

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