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LA GUERRA ECONÓMICA REVALORIZÓ LA POSICIÓN ESTRATÉGICA DE UNA ESPAÑA NEUTRAL

23/10/2014

El profesor de la ULPGC, Ponce Marrero, inaugura el día 23 de octubre, a las 9.30 horas, el seminario ‘De la Guerra de Sucesión a la Gran Guerra (1714-1914’

El profesor de la ULPGC, Francisco Javier Ponce Marrero, es uno de los grandes especialistas sobre el acontecimiento de la Gran Guerra de 1914. Responsable del seminario denominado ‘De la Guerra de Sucesión a la Gran Guerra (1714-1914’, inaugura el día 23 de octubre, a las 9.30 horas, dicho seminario con una conferencia en la que hablará de la política exterior y de la neutralidad mantenida por España en la Primera Guerra Mundial, en cuya disertación habrá tiempo para hablar de algunos apuntes sobre Canarias.

 

“Observaremos cómo esa política exterior, que en tiempos de guerra se concretó en la neutralidad, vino condicionada por la posición internacional del país, en la que jugaron un papel determinante el factor geográfico, las relaciones comerciales, la orientación internacional de preguerra, así como la situación del Ejército y el conflicto interior”, explica Marrero, que dirige el proyecto inédito de investigación ‘Neutral entre neutrales. Estudio comparado de la neutralidad española’, incluido en el Plan Nacional de I+D+i.

 

Se ha comentado en ocasiones que el estudio de la neutralidad en sí mismo no interesa mucho a la historiografía. Menos aún a la de los países beligerantes y los vencedores. Pero la imagen que en ellos se tenía de España y su neutralidad enriquece el análisis de la posición hispana en el concierto mundial.

 

Según Marrero “la guerra económica revalorizó la posición estratégica de una España neutral, lo que ayudó a mantener esta condición durante los cuatro años largos que duró la contienda, a pesar de unas ficticias negociaciones de la neutralidad, animadas especialmente desde Berlín, en su intento de evitar una mayor inclinación hispana hacia la Entente, que nunca requirió la participación en la guerra de una España que, para la guerra económica, les era más útil como neutral. En ese mantenimiento de la neutralidad destacaremos igualmente la actitud mediadora de Alfonso XIII, determinado a que España jugase un papel activo como potencia neutral europea”, señala el historiador de la ULPGC.

En su intervención el profesor propondrá igualmente “posibles perspectivas nuevas de estudio, que nos permiten hablar de distintas neutralidades más que de una neutralidad, esbozar una periodización de la misma, o el papel de los actores sobre el terreno, con referencia especial a los embajadores. Esta presencia de los diversos actores y factores, así como la cuestión humanitaria en los otros neutrales, serán algunos de los elementos que nos permitirán acometer un estudio comparado de la neutralidad española”. Finalmente, Ponce Marrero matizará el papel de las islas Canarias como piedra de toque de las limitaciones, condicionantes y preocupaciones de esta política exterior de España, de las fases de su neutralidad y de las presiones y conflictos a los que ésta se vio sometida.

 

Al respecto el historiador advierte que “la proyección internacional de Canarias obtiene carta de naturaleza durante la era del imperialismo. La vulnerabilidad defensiva es consecuencia de la contienda naval. Hay violaciones de la neutralidad. Las amenazas aliadas a la seguridad del Archipiélago se dan al comienzo de la guerra, ante los cruceros alemanes, y al final, cuando se hace frente a la amenaza submarina. Canarias fue durante la Gran Guerra piedra de toque de la neutralidad española”.

 

Por ello, “el perfil internacional ha de hacerse desde la revalorización estratégica que sufrió el Archipiélago y de una creciente vulnerabilidad defensiva. En cuanto a la revalorización estratégica el elemento clave es la revolución de los transportes y el vapor, que se impone y significa que esa navegación que frecuenta el Atlántico oriental, que viene del Atlántico sur, que va a Gran Bretaña, al resto de Europa, necesita una base de aprovisionamiento y ahí están las Islas Canarias, situadas estratégicamente”, dice. “La vulnerabilidad defensiva va a coincidir con que el noroeste de África, hasta Marruecos, con colonias que van a ser muy importantes para los europeos, se está revalorizando, un continente que en el reparto colonial resulta muy atractivo. En Canarias había muchos intereses extranjeros por su propio valor intrínseco estratégico, económico, y además estaba cerca, como punta de lanza, para el imperialismo en el noroeste africano”, añade.
 

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